Llega la edición número 41 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, nuevamente envuelta en contradicciones, polémicas y discusiones, pero también esperanzas, potencialidades y entusiasmo. Un año donde las autoridades han manifestado que el evento está en una situación que roza la emergencia y que se ha hecho un aprendizaje, no exento de autocrítica, sobre lo que dejaron las últimas dos ediciones. Pero con un discurso que ha despertado críticas y escepticismos en algunos sectores.

En diálogo con la prensa durante el lanzamiento oficial en el Palacio Libertad, el presidente del INCAA, Carlos Pirovano, resaltó que se buscó mejorar la comunicación del evento, además de incorporar entradas con precios más accesibles para jubilados, estudiantes y cineastas, y hasta ventas de packs de tickets. Asimismo, aseveró que el Instituto invirtió aproximadamente un millón y medio de dólares, mientras que el Municipio de General Pueyrredón aportó “cerca de 400 millones de pesos”. Ese dato le sirvió para calificar como “muy bueno” el diálogo con la Municipalidad y agregó que ha mejorado el vínculo con la Provincia de Buenos Aires.

Por otro lado, el codirector del Festival, Gabriel Lerman, se refirió a la nueva exigencia de la Federation of Film Producers Associations (FIAPF) de tener una cantidad importante de público para mantener la Categoría A, que es la que pone a Mar del Plata al mismo nivel que festivales como Berlín, Cannes y San Sebastián. De paso, lamentó que en el 2025 hubo funciones donde asistieron no más de diez personas.

Frente a esto, Pablo Conde, que supo trabajar como programador del festival entre el 2009 y el 2021 y luego como director artístico hasta el 2023, ha manifestado que las personas responsables del Festival han construido un discurso lindante con el chantaje. El razonamiento es el siguiente: pareciera que las salas vacías son responsabilidad de los espectadores, la industria cinematográfica, la prensa. En cambio, Conde sostiene que la significativa de público en las dos últimas ediciones ha sido debido a “la concreta mala praxis de las autoridades” y enfatiza que estas han fallado en la articulación de los tres ejes fundamentales para la construcción de un festival de cine: el equipo de trabajo del evento, los que participan con sus películas -directores, elencos y profesionales- y las audiencias.

Pero, por fuera de estas declaraciones y choques, están las películas. El festival abrirá con la proyección de Caballo Salvaje Nueve, de Martin McDonagh (el mismo de Los espíritus de la isla, Tres anuncios por un crimen y En Brujas), mientras que el film de clausura será Borges and me, de Marc Turtletaub, basado en las memorias del escritor Jay Parini. Dentro de la Competencia Internacional de Largometrajes se destacan títulos como Ink, de Danny Boyle; Children Untold, de Misha Nishikawa; y Vigilante, de Olivier Pairoux. También habrá una competencia latinoamericana y otra argentina. Además, Panorama ofrecerá distintas secciones dedicadas a películas de autores consagrados, como Tigre de papel, de James Gray; ganadoras de grandes festivales, como Fjord, de Cristian Mungiu y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi; focos en el cine israelí y español; cine de género e infantil; y hasta una selección denominada “Noches nórdicas” con diez películas -dos por país- provenientes de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia.

Asimismo, habrá secciones que obrarán de homenajes a los realizadores Andrzej Wajda, Héctor Babenco y Eduardo Mignona. En tanto, Mar del Plata Classics ofrecerá proyecciones de películas emblemáticas como Un lugar en el mundo de Adolfo Aristarain; El acto en cuestión de Alejandro Agresti y La casa del ángel de Leopoldo Torre Nilson. Otro destacado de la programación es el dedicado a las actrices de la era dorada del cine japonés, donde destacan clásicos como Historia de Tokio de Yasujiro Ozu y La vida de Oharu de Kenji Mizoguchi. Eso sin olvidar que el festival le dará lugar a funciones institucionales y muestras de la ENERC (la escuela de cine del INCAA) y de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la UBA. Y como si todo eso fuera poco, la actriz Natalia Oreiro, el director Alejandro Agresti y el compositor Emilio Kauderer recibirán el Premio Astor Piazzolla a la Trayectoria.

La expectativa entonces es alta, a tal punto que se conoció que antes de su inicio, que será el jueves 5, el 41º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata ya tiene más de 30 funciones agotadas. El evento, que se extenderá hasta el 15, seguramente genere debates e intercambios de todo tipo sobre las competencias, las películas que muchos aguardan y las actividades paralelas. Pero también sobre la continuidad de un festival que ya es una tradición que, a pesar de sus vaivenes, merece permanecer.