En esta segunda parte se recorren distintos momentos de aquellas excursiones de Suárez por España en los más variados recitales: desde escenarios convencionales hasta lo que parecían ser hoteles. Suárez tocaba en cualquier lugar y siempre lo hacía de una manera muy especial, haciendo único cada momento, por eso la necesidad de registrarse todo el tiempo.

Filmaciones en VHS de los años en que la banda ya estaba consagrada en la escena de la música independiente, la textura de colores genera un efecto de rayos y manchas, nada lejos de la banda. En Entre dos luces, Fernando se había centrado en el crecimiento del jardín, acá se acostó en el techo a disfrutar de esa flor fantástica llamada Rosario Bléfari y la alegría que transmite el grupo detrás de escena.

El documental no sólo tiene momentos en recitales, sino también durante su cotidianidad, que no por eso dejan de ser musicales. Hubo un fragmento en particular que estoy seguro que toda la sala sonrió, que fue cuando estaban todos dentro de una combi y desde un xilofón sonó una canción de Nirvana. Los noventa se estaban terminando pero Suárez no.

Dirección: Fernando Blanco //

Última fecha

vi

8

noviembre / 2019

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