Si el sainete sucedía en ese patio, y el grotesco en las habitaciones de los conventillos, en Celosía, teatro por cuartos 15/20, la acción sucede en el límite de esa arquitectura poética, en estas construcciones antiguas recicladas, herederas de ese mundo de cocoliche, de inmigrante, pero que a la vez exhiben la novedad de lo moderno.

Es un límite entre el patio y la habitación, en esa frontera donde el Grotesco pasa a ser Sainete y el Sainete a ser Grotesco, reside allí, en esta zona fronteriza. Así, lo íntimo y lo público cohabitan en este vaivén de Grotesco-Celosía-Sainete. Son personajes, aparentemente deshistorizados que tropiezan con sus orígenes en lo domestico y cotidiano. Son los nietos y bisnietos de esos inmigrantes en un mundo posterior a la modernización, donde el capitalismo y neoliberalismo marcan el pulso estético -ideológico, no solo de los modos de producción, sino también de a las producciones propiamente dichas.

A estos personajes se les cae la máscara pero se las vuelven a poner en este vaivén del-patio-a la habitación, en este mito de eterno retorno o de disco viejo donde cada tanto salta la púa de la cotidianidad en una tocadiscos atrofiado pero que todavía, a pesar de todo, sigue girando como baila el planeta tierra en el inmenso universo. Cada uno de estos textos aborda con hilaridad y metáforas una mirada crítica hacia la sociedad de este momento histórico, invitando a una reflexión moral profunda.

Autor: Florencia Aroldi // Iluminación: Guillermo Parodi // Música: Natalia Marcet // Producción: Pablo Lopez //

Última fecha

vi

6

marzo

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