La violencia ha sido, desde siempre, uno de los motores centrales de la literatura. Signo de los tiempos, reflejo de los conflictos internos de las sociedades de todo el continente, causa y consecuencia, sus modos, sus tonos, sus diversas manifestaciones así como también su latencia y su contención, han poblado las ficciones de innumerables escritores, transformándose en una lengua en sí misma, un imaginario al que la literatura responde y acude como un eco de lo real.

¿Cómo narrar, entonces, la violencia? ¿Cómo dialogar con ese monstruo, ese otro yo que todos llevamos dentro? ¿Qué debe y qué puede hacer el escritor con esos materiales? ¿Cómo explotarlos, cómo procesarlos sin que ello implique valerse de efectismos, de manipulaciones excesivas, de gestos vacíos?

La violencia política; la ciudad como un campo minado; la violencia social, racial, sexual; la violencia del hambre y la de la fuerza, la de la necesidad y la del abuso, la del derecho y la de la apropiación; la violencia en la mirada de los otros; el desprecio, la exclusión, el maltrato, el señalamiento; incluso la violencia fraternal y la violencia del amor, y la del silencio. Todos ellos terrenos conflictivos, ásperos, pero también fértiles e inevitables para la literatura.

El objetivo del curso es, a partir de ese eje prioritario, revisar un corpus heterogéneo de lecturas de autores de toda América atravesados por el idioma de la violencia y detenerse en sus claves formales y estructurales, sus modos de procesarla y contarla, los infinitos recursos que han puesto en juego para revisitarla e intentar comprenderla.

Docente: José María Brindisi //

Última fecha

lu

27

enero

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