Nora Fisch galería presenta Amar azul de Tiziana Pierri.

Tiziana entra con ganas a las cosas para colmarlas y caer con ellas, en un proceso que la baja y la sube. En la raíz de sus anhelos se cruzan la sinrazón y el cariño. Lo que pinta está armado con bloques disfuncionales y líneas casi rectas que no son diagonales sino torceduras. Llega el momento, no el año ni el mes, el momento, la época, en que Tiziana se pone a reducir complejidad: organiza escenas para permitirse las variaciones del caso, el pase de manos que las vuelve artificio.

De lejos los colores tienen una condición notable, casi pura. Copos planos puestos uno al lado del otro en el momento justo en que dejan de tambalearse y empiezan a mantenerse para decir algo. De cerca son un cielo de matices a diestra y siniestra, revelados en la fuerza que sostiene lo que se transforma. Una cantidad de colores amplia y económicamente aguada, bastante reconocible en obras recurrentes de su autora, corta la totalidad de las telas con pinceladas gordas y perspectivas que rompen en angosturas degradadas. A veces pinta todo y luego hace girar el cuadro, para pararlo vertical y aniquilar el pobre acontecimiento de la narración.

Hay hoy acá, una forma manual de amar en colores, familiar, respetuosa de la tradición, aunque irreverente con las formas estancas, con el tradicionalismo. ¿Hay un color para el amor? ¿O todo esto es “una forma de decir”? ¿Es un imperativo dicho con lenguaje sintético? ¿Es una imagen abstracta que se agarra del color para empezar por algo? Todo eso, pero en partes desiguales. La unión de los trayectos de color hace una muestra, y una muestra es un ejemplo de amor al arte.

Artistas: Tiziana Pierri //

Última fecha

ma

31

diciembre / 2019

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