El Malba te invita a un encuentro: ¿Volver o ir hacia la infancia?, a cargo de Carlos Skliar, investigador principal del CONICET y del Área de Educación de Flacso.

La experiencia, aunque de gestos sencillos, no deja de ser inquietante: detenerse a mirar detrás de un vidrio la escena de un aula tradicional de nuestro país, desvencijada, con el piso y el techo destartalados, polvo por doquier, un cuadro del prócer de la patria inclinado, los pizarrones a medio escribir y medio borrar, los pupitres desorganizados, manuales escolares abiertos en páginas imprecisas, un reloj detenido a las diez de la mañana, una puerta y una ventana cuyo otro lado es impreciso o imprevisible.

Se diría, a simple vista, que estamos de frente a una escena habitual que nos recuerda un paisaje de nuestra infancia o un paisaje de interior, lo que podría significar lo mismo: el aula donde hemos pasado buena parte de nuestra vida, donde quizá hemos decidido algo de nuestro destino, el sitio donde cierto tipo de alegrías y cierta forma de humillación nos hice descubrir el mundo más allá de nuestras narices.

Pero en una milésima de segundo, cuando uno se apoya y sienta en las estructuras que permiten asistir a la escena común, un golpe de ojos hace conmover el cuerpo y sacudirlo de la pereza adulta: ya no estamos fuera, asistiendo a una suerte de imagen consabida y tal vez melancólica, sino dentro de ella como espectros de nuestra propia infancia. No habría mejor definición, pues, para el sentido de la edad adulta o para cierta comprensión de esa edad en la cual ya no tenemos la suerte del tiempo libre o del tiempo liberado: el tiempo adulto se ve forzado a retroceder hacia una experiencia mítica y es allí, donde quisiéramos regresar, donde nos encontramos con un mundo casi deshecho o casi destrozado.

Las preguntas iniciales surgen casi sin proponérselo y son, por lo menos, inquietantes, conmovedoras: ¿Hemos destruido la infancia al madurar?, ¿el aula nos ha dado paso al mundo y, en ese mismo movimiento, nos hemos dado cuenta de su perfidia y crueldad?, ¿o regresar al aula es volver a imaginar ese tiempo en que todavía nada era grave ni importante, ese tiempo en que todavía había tiempo y no era nunca demasiado tarde?

Disertantes: Carlos Skliar //

Última fecha

ju

17

octubre

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