Es tarde, siempre es tarde para la danza. Se esfuma, se deshace. No puede agarrarse, dividirse, no puede pesarse, ni envasarse. Su evanescencia nos imprime una nostalgia de desgarro o destierro constante y siempre buscamos más. Un bailarín busca más y nunca llega.

En un país que se nos va de las manos, que se vende, 10 bailarines se preguntan sobre los modos de comercializar danza, en un presente mediado por el scrolleo, la fragmentación y la venta digital. ¿Cuánto cuesta una coreografía? ¿Se puede vender un gesto? ¿Pueden soportar las redes la sensibilidad que condensa un movimiento?

Tal vez la respuesta sea retornar a los hitos que construyeron este planeta de humanos danzantes. y bailar.

Quiénes

Dirección: Eugenia Roces

Dónde y Cuándo

113

El Portón De Sánchez

Sánchez de Bustamante 1034   |  ver fechas
sábado 10 / oct
22:30
$22000 ARS

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