Doce artistas que tienen algo en común: obsesión de cumplir con una acción que se imponen con reglas preestablecidas por ellos mismos.

Son abejas obreras y reinas a la vez, porque realizan con minuciosidad y control cada paso de un plan diseñado por y para ellas mismas. Reflexionan, realizan y revisan constantemente. Le dan importancia a cada eslabón de los procesos en los cuales trabajan.

Son rutinas que cumplen al pié de la letra: buscan, ordenan, clasifican, cortan, reordenan, hilan, estampan, envuelven, dan puntadas, vuelven a envolver, entierran, tiñen, reutilizan, desentierran y esperan. Hay silencio y sumatorias de gestos intimistas. Están presentes durante todo el proceso sin dejar nada librado al azar, porque para ellas es tan importante el “qué” como el “cómo” de lo que deben hacer para cumplir con su objetivo. Se podría decir que pareciera que para ellas nada es tan conceptual como el oficio; nos conectan con un mundo pasado y presente, que pareciera estar en ruinas o en vía de extinción. Trabajo y vida se entremezclan en estas tareas que se convierten en una lucha por alcanzar la belleza.

“Tarea”: Obra o trabajo. Trabajo que debe hacerse en tiempo limitado. Afán, penalidad o cuidado causado por un trabajo continuo.

Artistas: Marino Balbuena, Federico Casalinuovo, Gugui Cebey, Guilherme Friaça, Marina Gryciuk, Guillermina Lynch, Sandra Onetti, Lia Porto, Gabriela Pugliotti, Verónica Ryan, Sabina Tiemroth, Martín Touzón // Curador: Chiachio&Giannone //

Última fecha

ju

26

septiembre / 2019

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