Leda Catunda, ha logrado un gran reconocimiento en el mundo artístico por sus conocidas pinturas blandas. Éstas son realizadas a partir de procedimientos próximos a los collages: tejidos ricos en texturas, de colores intensos son sobrepuestos, entrelazados, recortados y pintados.

En estos trabajos que la artista preparó para su muestra en la galería Benzacar, mantiene la actitud de apropiación de imágenes como viene haciendo desde el principio de su obra trabajando con materiales combinando imagen, textura y color.

Luego de la muestra retrospectiva que ha hecho en la Estación Pinacoteca de Sao Paulo en 2009, su obra da un giro, y comienza a incorporar materiales deportivos, o de tribus urbanas (en vez de los más ligados a la naturaleza y la exhuberancia brasileñas).

Además de la imagen y del color, aparecen los nombres de los equipos, números, y por supuesto los patrocinios. La artista se interesa por la actitud sincera de una persona que elige un deporte, ya sea skate, fútbol, ciclismo o basketball. Remarca que este es un universo con reglas propias, símbolos fuertes que hacen fácil una identificación personal, con un equipo, color, himno… de este modo, dice, el sujeto es conducido a lo que ella llama consumo feliz, o consumo sin culpa. Los objetos como la camiseta, la toalla, las fundas y vinchas, todos con el nombre del equipo o del deportista de devoción, justifican plenamente el acto de adquisición, así la persona puede disfrutar del los placeres de la relación establecidos previamente entre consumo y mérito. Esta es una visualidad que proviene de la televisión y se extiende a las calles. Catunda sostiene que el deporte viene a ocupar un lugar casi igual al de la religión. El logo del patrocinador que hasta hace pocos años se intentaba ocultar, ahora se destaca triunfalmente, ocupando grandes espacios con colores brillantes. También dice que las marcas como Adidas, Nike, y Umbro, toman significados asociados a la calidad, confianza y seguridad, adquiriendo una mística asociada al consumo. Hay entonces una normalización del comportamiento que la sociedad propone a este nuevo consumidor contento. Catunda no critica ni celebra este fenómeno, sino que hace una observación amorosa a esta aparente locura o desesperación, esta necesidad nerviosa del sujeto de verse o sentirse identificado con alguna imagen.

Para esta muestra, Catunda ha realizado un gran collage con el tema de las motos, y diecinueve mini pinturas con marcas e imágenes ligadas a diferentes deportes y estampas con los símbolos de los equipos de fútbol de todo el mundo, y otros con los colores de las banderas que también se encuentran presentes en todo tipo de competición deportiva.

Última fecha

vi

28

septiembre / 2012

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