Ombú es una instalación de Marina Daiez que funciona simultáneamente como sala de exhibición y espacio de reparo. Pensada especialmente para recibir a personas con diversidades perceptivas, la sala también se encuentra disponible para todo aquel que desee disfrutar de la experiencia.
La propuesta del espacio es detenerse, contemplar, leer un libro, descansar, registrar el estado de ánimo personal y darle un espacio al descanso improductivo. Para eso, la sala cuenta con esculturas de gran formato para recostarse, hamacas colgantes, una biblioteca blanda, relieves, y una serie de piezas para realizar experiencias de relajación y estimulación sensorial.
Las obras proponen una relación distendida con el propio cuerpo, a partir de un imaginario fantástico en el que aparecen elementos conocidos, como manos, árboles o flores, y también seres inventados, en un entorno sonoro envolvente.
El nombre de la sala remite al valor cultural que ha tenido el ombú, árbol nativo que se caracteriza por dar sombra y alojar a quienes buscan descanso en medio de un viaje. Con esa intención, Daiez ha creado un espacio calmo, de ocio y encuentro dentro del Palacio Libertad.
Paula González y Jorgelina Rodríguez acompañarán a los visitantes durante la experiencia, sugiriendo e invitando a utilizar los distintos dispositivos de la instalación.