Durante varios meses, cientos de jóvenes afganos y pakistaníes se han refugiado en depósitos abandonados en la Estación Central de Belgrado en Serbia.

Instalados en el corazón de Belgrado, quedaron olvidados y casi invisibles a los ojos de Europa. A medida que las temperaturas descienden por debajo de -10 grados, intentan sobrevivir en condiciones sanitarias deplorables. Sin baños, con un sólo punto de agua y dormitorios ahumados por los fuegos de leña, única fuente de calor. Aunque se hayan instalados extractores de humo en los depósitos, la atmósfera sigue siendo irrespirable y algunos prefieren dormir en el frío, lejos de los fuegos.

Cada día, cientos de refugiados, hacen cola para comer una comida caliente bajo la mirada de un pequeño equipo de oficiales de la policía. Voluntarios de toda Europa distribuyen cerca de 1.000 almuerzos por día.

El 24 de enero, todos decidieron rechazar la comida para alertar a la opinión pública de sus condiciones de vida y expresar su disconformidad con el cierre de las fronteras. La huelga continúa sin éxito por el momento. “La situación acá es desesperante” dice un voluntario Serbio. “Pienso que tiene que haber una muerte para que actúen.”

Hugo Aymar es un fotoperiodista y fotógrafo documentalista francés que vive en París. Integró el Institut d’ Etudes Politiques (IEP) de Grenoble en 2008, luego se graduó de una licenciatura de Historia en 2011. Continuó su formación de fotoperiodista de la EMI-CFD a partir del 2012.

Artistas: Hugo Aymar //

Última fecha

sa

13

julio

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