Richard Attenborough fue primero célebre como actor y luego como director y productor. (1923-2014) fue -y sigue siendo- una figura emblemática del cine británico del último medio siglo. Su prolífica filmografía incluye setenta y nueve títulos como actor, entre series y películas, doce films como realizador (entre los que se destacan las superproducciones Un puente demasiado lejos y Gandhi) más trece como productor.

Nacido en Cambridge, Richard Attenborough creció en el College House del campus de la Universidad de Leicester, institución de la que su padre, Frederick Attenborough, fue director. Cursó estudios en la Universidad de Leicester y en la Real Academia de Arte Dramático, y en 1941 comenzó a trabajar en el teatro, con lo que consiguió su debut en el cine un año después, en una película bélica de propaganda, Hidalgos de los mares (In Which We Serve), de David Lean y Noel Coward. Después de servir en la Real Fuerza Aérea durante la Segunda Guerra Mundial, el éxito como actor le llegaría en 1947, con dos películas basadas en novelas de Graham Greene: Los contrabandistas, de Bernard Knowles, basada en “Historia de una cobardía”, donde interpreta el personaje del cobarde -papel que lo dejó encasillado-; y Brighton Rock, de John Boulting, sobre la novela homónima de Greene, encarnando al asesino Pinky, en un protagónico absoluto. En la década del ’50, trabajó en varios films de John Boulting (The Magic Box, Private’s Progress) y en 1963 apareció en un film estadounidense como actor secundario de lujo: El gran escape, de John Sturges, con Steve McQueenn y James Garner; luego participó en El vuelo del Fénix (Robert Aldrich, 1965), al lado de James Stewart, Hardy Krüger y Peter Finch.

En 1964 realizó la que sería su mejor creación de la década: Al filo del abismo, de Bryan Forbes. Del mismo año es Los rifles de Batasi, de John Guillermin, donde compone a un recalcitrante militar inglés. En 1971 se despidió de su carrera como actor protagónico con El estrangulador de Rillington Place, de Richard Fleischer, basada en hechos reales, en la que para muchos críticos fue su mejor interpretación. Después de su aparición en El factor humano (1979, dirigida por Otto Preminger), dejó la actuación por un tiempo hasta 1993, cuando reapareció como John Hammond, el dueño y creador del parque temático, en Jurassic Park, de Steven Spielberg, uno de los films más taquilleros de la historia del cine. Sus últimas interpretaciones para destacar pertenecen a las películas Hamlet (1996, de Kenneth Branagh) y Elizabeth (1998).

Como realizador, Attenborough debutó con ¡Oh, qué bella guerra! (1969), musical sobre la Primera Guerra Mundial que contó con un impresionante desfile de estrellas del cine británico y de Hollywood. Le siguieron El joven Winston (1972), sobre los años de juventud de Churchill, donde Attenborough sobresale como director de actores; Un puente demasiado lejos (1977), una superproducción con grandes estrellas internacionales como Sean Connery, Michael Caine, Robert Redford y Liv Ullmann, entre muchos otros, sobre la Segunda Guerra Mundial; y Magia (1978), protagonizada por Anthony Hopkins.

Sin embargo, su consagración definitiva como realizador llegaría con Gandhi (1982), ambiciosa superproducción, cuyos preparativos y rodaje le llevaron nueve años de su vida, coronada con un inmenso éxito en los cines de todo el mundo, y galardonada con ocho premios Oscar. Sus siguientes películas fueron A Chorus Line (1985), adaptación del musical de Broadway; Grito de libertad (1987), sobre el apartheid en Sudáfrica, protagonizada por Denzel Washington; Chaplin (1992), que llevó a la fama Robert Downey Jr.; y la excelente Tierra de sombras (1993) sobre el escritor C. S. Lewis, con Anthony Hopkins y Debra Winger.

Programación, siempre los martes a las 17hs:

Todas las películas en idioma original con subtítulos en castellano.

Última fecha

ma

16

diciembre / 2014

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