La banda se centra en la resignificación queer de la música popular, transformando temas clásicos del pop, rock y cumbia en versiones propias con letras que abordan la disidencia, la igualdad de género y la lucha contracultural con una fuerte dosis de humor e ironía.
Es una noche de baile incesante, pogo, y comunidad afectiva. Sus shows son conocidos por ser intensamente políticos sin perder la diversión, buscando desdramatizar y celebrar la lucha a través de la música. La gente canta, grita y baila al ritmo de su mensaje de resistencia y diversidad.