Tae-suk trabaja colocando publicidad gastronómica en las puertas de distintos vecindarios de la ciudad. Esta rutina le enseña que los folletos que no son recogidos son índices de hogares vacíos, y con ello aparece la posibilidad de ocupar esas casas. Pero Tae-suk no es un allanador de moradas cualquiera, sus incursiones tienen algo de particular. En una de esas irrupciones tropieza con Sun-hwa, que está viviendo su propio infierno.Bin-jip, 2004, Corea, Dir. Kim Ki-duk, 95'.

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14

julio / 2013

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