La exposición de fotos de Lulú Fernández se plantea como un recorrido por escenarios solitarios y urbanos con personajes que se animan a interactuar sin compromiso con el que observa. Embarcar a través de un detalle en el viaje fantasioso por la vida ajena como si fuese propia. En ese roce se enciende una historia fugaz. Un invento para siempre. La ruta planea y desemboca en cualquier lugar. Pero en el desierto nos ataca la pregunta: ¿Qué es lo que reconocemos como familiar en la mirada sobre lo extraño? Es ahí donde se abre el viaje para lanzarse a los parajes de uno mismo cada vez.

Última fecha

mi

30

septiembre / 2015

Dejanos tu opinión

También te puede interesar