La acción transcurre en una comunidad agraria y embrutecida, capaz de derramar una violencia irracional sobre cualquiera que se aparte de sus encorsetados parámetros. En el film hay varios objetos de odio, pero el principal es un joven llamado Abram, sobre el que corren toda clase de rumores. La violencia empieza en esa forma moderada de la maledicencia, crece transformada en burlas y maltratos, y finalmente alcanza una furia digna de la Inquisición. No es casual que el film se inicie en el templo, ominosamente decorado con imágenes de hermosos mártires, que reúne en misa a todo el pueblo.

El director Peter Fleischmann rara vez aparece citado entre los cineastas que renovaron el cine alemán desde la década del 60, aunque generacionalmente se cuenta entre ellos, e incluso llegó a fundar una productora asociado a Volker Schlöndorff.

Jagdszenen aus Niederbayern, 1969, RDA, 88'.

Última fecha

ju

14

octubre

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