Esta insólita remake argentina de Román Viñoly Barreto, del clásico de Fritz Lang contiene trabajos memorables de Natán Pinzón y Olga Zubarry y se permite algunas interesantes variaciones sobre el original, la más audaz de las cuales es transformar al comisario protagonista en un paralelo del asesino, ya que él también está condicionado por la represión sexual y el deseo insatisfecho. Además de la elocuencia visual del director, el film se benefició de la participación de dos de los mayores directores de fotografía de la historia del cine argentino: Aníbal González Paz, que hizo verdaderos prodigios con el blanco y negro, y Alberto Etchebehere, que fue uno de los autores de la adaptación. Se exhibe en copia nueva de 35mm., obtenida por la Filmoteca Buenos Aires gracias a Argentina Sono Film, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y el laboratorio Cinecolor.

Última fecha

vi

28

diciembre / 2012

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