Antes, mucho antes de que Peter Jackson tomara una cámara, El Señor de los Anillos fue una película de animación hoy mítica. La novela de J.R.R. Tolkien pasó por muchas manos y productores, incluso por Disney, pero el escritor jamás quiso que se hiciera con dibujos. Lo intentó alguna vez Spielberg, llegó a escribir un guión John Boorman, pero la tecnología no estaba lo suficientemente madura para recrear el universo de la Tierra Media (además de ser carísimo). Bakshi, que venía de hacer películas de animación para adultos bastante controvertidas como Fritz el Gato y Tráfico pesado, fue elegido por el productor Saul Saentz -que retuvo los derechos y es uno de los productores de la trilogía de 2001-2003- para intentarlo. Bakshi toma algunos elementos de la animación clásica “a la Disney” pero también crea un modo de registrar actores reales y “pintarlos” como seres fabulosos. El resultado pasa de lo ñoño a lo salvaje, de lo infantil a lo sangriento del mismo modo que sucede con los libros. Pero el film no hizo la cantidad de dinero suficiente para que se produjera la continuación (sólo cuenta La Comunidad del Anillo y la mitad de Las Dos Torres, con la batalla del Abismo de Helm como clímax) y fue derivada casi al olvido. Sin embargo, se pueden rastrear muchas de las ideas que retomaría Jackson (Bakshi, de hecho, lo acusó de “plagio” por ciertos planos y soluciones). Extraña, épica, a veces pueril y muchas veces fascinante, este fue el primer Señor de los Anillos.

Última fecha

vie

14

noviembre

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