El día más hermoso es un cuerpo que habla. Habla porque no le queda otra. No para explicar ni para ordenarse. Habla a los golpes: sexo, fe, culpa, sangre. La violencia está ahí, como paisaje, como la lengua en la que aprendió a decir.
Rezos aprendidos, castigos, deseo, culpa y ternura. Todo eso circula. Aparecen escenas sueltas, restos, frases que vuelven mal. Recuerdos que no terminan de acomodarse, imágenes que arden y se apagan. No hay una historia que se cierre ni un sentido que se ordene. Hay un cuerpo expuesto que insiste en decir.
La palabra no calma ni explica: empuja. Se vuelve respiración, temblor, materia viva. Entre la fe y la profanación, entre la violencia y el deseo, la obra avanza sin pedir permiso. Hablar no salva ni repara del todo, pero abre algo.
|
|
El Galpón de GuevaraGuevara 326 | ver fechas |
|
| Los Jueves | ||
| 20:00 | ||
| $20000 ARS | ||