En el Teatro de la Laguna está todo preparado. El telón, las luces y hasta el público.
Pero la atracción principal: El Monstruo Borondongo
... no aparece...
La abuela y Juanita revolvieron toda la laguna tratando de encontrarlo, y nada.
Con la ayuda de Renato el limpiador de piscinas, descubrirán por que el Monstruo no quiere salir a escena.
Entre risas y canciones el Teatro de la Laguna logrará presentar su show y Renato descubrirá, que el único tiempo perdido es el que no se disfruta.