Durante los primeros años de la democracia un feminismo incipiente dejó registro de sus reivindicaciones en torno a la equidad jurídica. Abrió un debate sobre el contrato sexual, se fue articulando con el espacio de los derechos humanos, mujeres militantes de los partidos políticos lograron introducir la discusión sobre género entre sus compañeros y algunas activistas acercaron su lenguaje al de la cultura alternativa: mientras hacían historia difundían publicaciones que iban del suplemento en un diario a la revista libro, del panfleto mimeografiado al fanzine. Lugar de Mujer–un tinglado amigable para talleres de reflexión, fiestas profanas, tramados de las primeras movilizaciones no mixtas y escuchas empáticas a través de las llamadas reuniones de autoconciencia, las jornadas de ATEM con su proyecto temprano de cruce entre feminismo y derechos humanos, las manifestaciones del 8 de marzo como pedagogía para la sociedad toda, los primeros encuentros nacionales de mujeres con su estallido de la hegemonía porteña, fueron espacios y acontecimientos heterogéneos y potentes que dejaron una variedad de documentos, volantes, revistas y periódicos que dan cuenta de una gran diversidad ideológica.

Realizar una exposición de esas experiencias gráficas y audiovisuales, volver a poner en circulación artículos y nombres propios es tanto “inventar nuestras precursoras” como proponer legados a discutir, astillar, pervertir.

Última fecha

do

16

septiembre / 2018

Dejanos tu opinión

También te puede interesar