La pasión, la seducción, el roce, el tango.
Ella se apasiona, ella seduce, ella roza, ella baila tango.
Crece la pasión, crece la seducción, crece el roce, y el tango se vuelve más violento.
Ya no es pasión, ya no es seducción, ya no es roce, ya el tango se convierte en una pelea, en decir basta, en pedir ayuda, en un grito ahogado que nadie escucha, ella dice no, en miedo, en terror, en un entorno que no la ayudan, no la defienden, que la entregan a un final ya escrito, un femicidio.
Dirección: Liliana Carri // Coreografía: Laura Cucchetti