Encasillar a Pablo Helguera (Ciudad de México, 1971) en un rol específico dentro del mundo del arte sería sin duda limitarlo. Por el contrario, su valor radica en la polifonía de voces que encarna: artista, teórico, escritor y educador. Incluso en su producción artística se sirve de diversas disciplinas, como ser la instalación, la escultura, la fotografía, el dibujo, prácticas de interacción sociales y performance. Es precisamente este status camaleónico aquello que le permite hablar con conocimiento de causa sobre el campo del arte y sus instituciones, sirviéndose del humor como ingrediente principal.

Metadrama presenta -por primera vez en Argentina- una selección de sus ácidas caricaturas que satirizan sobre los usos y costumbres del campo artístico, poniendo en relieve sus contradicciones, arquetipos y protocolos. Aquí nadie queda exento de su mirada irónica. Su experiencia profesional, por ejemplo en los departamentos de Educación de importantes museos como el MoMA o el Guggenheim de Nueva York -ciudad donde vive y trabaja-, le posibilitó desarrollar una mirada sensible y asertiva en torno a los hábitos del campo artístico que siempre cristalizó en dibujos que compartía con amigos y familia. Pero fue recién en el 2008, cuando comenzó con la serie de artoons, que presentó por primera vez sus caricaturas en la esfera pública al compartirlas en sus redes sociales. La rápida viralización que tuvieron y aún tienen los artoons pone en evidencia la innegable identificación que generan en los trabajadores de la cultura de todo el mundo.

Formalmente, estas caricaturas se definen como single panel (panel único) dado que no plantean un recorrido narrativo como el que solemos reconocer en las historietas, sino un escena única con una línea de diálogo que condensa el remate. Referencia inevitable de esta composición son las caricaturas del New Yorker o, en una coordenada más cercana a la nuestra, las de Quino, a quien Helguera identifica como una referencia ineludible en su infancia.

Pero no es únicamente a través de sus dibujos donde Pablo esgrime juguetonas críticas al mundo del arte. De hecho en su primer libro, Manual de Estilo del Arte Contemporáneo (2005), con una pluma hilarante emula los manuales de etiqueta social ofreciendo una parodia del mundo del arte. Allí, cada agente del campo está identificado con una pieza de ajedrez, tema que se retoma en la animación que forma parte de Metadrama, recordando la estética de las telenovelas.

Esta presentación también busca dar cuenta de su labor como educador, que se desarrolla en paralelo -o mejor dicho entrelazado- con su trabajo como artista. Por azares del destino, Helguera comenzó a trabajar en el área educativa de varios museos desde su etapa estudiantil, lo cual le inspiró a incorporar la pedagogía en su obra posicionándose posteriormente como un referente sobre estos temas de la teoría y práctica en el arte. Apostando al proceso y al diálogo abierto, le concede un rol fundamental a la mediación, defendiendo el carácter artístico de la práctica educativa y viceversa.

Quiénes

Artistas: Pablo Helguera //

Última fecha

dom

30

julio / 2023

También te puede interesar