El Museo Marco La Boca y la Fundación Tres Pinos se complacen en anunciar la próxima exposición AMÉRICA, de la artista argentina Adriana Bustos, con curaduría de Eva Grinstein.

Bajo el título América, este proyecto se inicia con un gesto de reapropiación lingüística y simbólica: tomar para el sur el nombre que suele ser usufructuado por una parte del norte del continente. América para los sudamericanos, propone a su manera la artista. ¿Qué es América? ¿Dónde está? En este recorte ficcional, América puede ser narrada desde la geopolítica de nuestros ríos.

En la planta baja del museo, una extensísima carta de navegación -emparentada con aquellas que utilizaban los conquistadores del s XVI para hacer más eficaces las rutas hacia los nuevos mundos- presenta una apabullante colección de imágenes y datos relacionados con la vida contemporánea de algunos de los principales cursos de agua del Cono Sur.

Un hilo que respeta, en parte, la distribución norte-sur de la geografía real, incluyendo el Orinoco y el Magdalena que descienden por Venezuela y Colombia; los caudales exuberantes que cruzan el Brasil verde tropical; un Urubamba abrazado a las montañas de Machu Picchu; los ríos marrón rojizo corriendo a desembocar en el Río de la Plata y un final abierto en las corrientes heladas del Canal de Beagle.

Las calamidades generadas por “el progreso”, los tráficos legales e ilegales, las floras y faunas reconfiguradas, la voracidad extractivista y los efectos del avance sobre costas y seres vivos, incluyendo humanos, son algunas de las líneas que atraviesan un itinerario anclado en el más crudo presente. Puentes, mineras, barcos, represas, cuerpos violentados. Postales de la devastación.

En la instalación que ocupa el primer piso, una mujer-pez de tamaño natural y evidente color arcilla desanda la tradición de las bellas sirenas cautivantes y yace, inerte, en su extraña condición de pescado barroso con branquias y vulva. El paisaje selvático y el rumor de los bichos de tierra y agua la acompañan con indolencia, ensimismados en la maravilla de su propio fluir. Sin saberlo, se han vuelto testigos de mutaciones y monstruosidades que nada tienen que envidiar a aquellas fabuladas por los cronistas de Indias.

La América de Adriana Bustos es una invitación a conectar e interpretar; es el mapa desmesurado de una viajera mental. Del sueño a la pesadilla y de ahí, si fuera posible, a la utopía otra vez. Podría haber algún mensaje oculto en la sonrisa del delfín rosado del Amazonas. Casi extinguido, vive alrededor de treinta años en libertad y unos treinta meses promedio en cautiverio, donde no se deja adiestrar.

Quiénes

Artistas: Adriana Bustos, Eva Grinstein //

Última fecha

dom

10

septiembre / 2023

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